La Historia del Blues: Ragtime

Continúa desde Minstrels y medicine shows

Uno de los pasos de baile más populares difundidos por los minstrels fue el cakewalk, que apareció a finales del siglo XIX.


En 1898 se estrenó el primer musical de Broadway con un cuadro de actores y músicos negros en su totalidad. "Clorindy" o "The Origin of the Cake Walk", era un musical de un solo acto compuesto por Will Marion Cook y Paul Laurence Dunbar. Los cakewalks eran danzas populares desarrolladas desde el contexto negro americano, y fueron empleados por pianistas de Missouri como Tom Turpin en "Harlem Rag", publicado en 1897, o Scott Joplin en "Maple Leaf Rag" de 1899. Estos compositores mezclaron la tradición instrumental europea con elementos africanos para dar inicio al movimiento ragtime, un género que combinaba las blue notes con ritmos complejos y una síncopa explícita.


El ragtime, que es fundamentalmente música de piano, integra complejas prácticas rítmicas derivadas de África con la música de salón y las canciones populares. Es posible que sea el resultado de un estilo de banjo afroamericano que fue transferido al piano. Cuando los afroamericanos fueron libres para trabajar como músicos itinerantes en salones, salas de baile y burdeles, el estilo se extendió ampliamente, especialmente en las ciudades a lo largo del río Misisipi como St. Louis. Antes del fin de siglo, se tocaba en Nueva York, Baltimore y otras ciudades del este, y a la entrada del siglo XX era popular por todo el país e interpretado por todo tipo de solistas instrumentales y grupos, desde bandas de cuerda y viento hasta orquestas completas. Scott Joplin, Eubie Blake, Tony Jackson y Jelly Roll Morton, algunos de los más grandes pianistas de ragtime, componían sus propias canciones y publicaban sus partituras.


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